
Como en el cine, la iluminación es un aspecto fundamental.
Los espacios
A la hora de iluminar tu cocina resulta muy importante contar con una definición clara de los espacios de los que dispones. ¿Por qué? Porque de acuerdo a la disposición de las zonas de trabajo y a las distintas superficies de los mismo, podremos jugar con las distintas formas de iluminación con las que contamos y que, en términos generales, podemos definir como luces generales y luces puntuales.
Para qué se utilizará cada uno de estas luces es tema de otro artículo, pero podemos adelantar que de esto dependerá la conformación de lo que hemos denominado mood. Entre las necesidades prácticas —iluminar bien un espacio para el trabajo correcto— y necesidades estéticas —utilizar luces con diferente intensidad para determinar el ambiente, como en una buena película— se jugará el juego de la iluminación de tu cocina.
Algunas cosas a tomar en cuenta —y de las que ya hablaremos con mayor detalle— se refieren a la posición de las luces, a los dispositivos empleados y a los efectos que los mismos generan. Por ejemplo, si buscamos iluminar de manera general nuestra cocina y no lo hacemos con una luz de centro sino con un tubo, tendremos que tener en cuenta la ubicación del mismo, ya que podrá generar sombras molestas que atentan contra el ambiente que se busca generar.
Porque ya lo dijimos. Como en el cine, la iluminación puede ayudar a conformar una excelente escena o arruinarla.
